Toda una lección sobre cómo arruinarse (declaración de intenciones)

Toda una  lección sobre cómo arruinarse

Nuestras abogadas nos sugirieron un día: “deberíais escribir una carta, una carta con vuestra historia, para intentar publicarla”;  y una de ellas además se animó a darle un título: “Cómo Arruinarse”, y fue así como,  sin tener aún ni idea de cómo redactarla,  ni de qué decir, de entre tanto que debo decir, sí tuve clara una cosa, que ese sería su título o, al menos, parte del mismo.

Mi marido, -madrileño- y yo hija de padres gallegos, nacida en Venezuela pero con constante vinculación con España, incluida la realización de estudios universitarios aquí fuimos unos emprendedores “expulsados” del país donde hacíamos empresa, por razones que, seguramente, todos sospechareis nada más saber el nombre de ese país: Venezuela.

Al regresar a España, y tras un año de infructuosa búsqueda de trabajo por mi parte, decidimos intentarlo con una franquicia. Así entonces, después de investigar en portales de franquicias y escudriñar en Google, topamos con Aïta, es decir, comenzamos a dar pasos en el camino que nos iba a conducir a nuestra ruina… Aún no sabíamos que los franquiciadores, en este país, podían publicar datos y cifras completamente falsos, sin que ello no sólo se considerase ilegal, sino y sobre todo, sin que ello les acarrease la principal y definitiva consecuencia: el que su concepto de franquicia fuese, en muy corto plazo, un estrepitoso fracaso.

En estos días en que ha sido noticia la sentencia de Bruselas respecto a las cláusulas abusivas en los contratos de hipoteca, o más recientemente, sobre las cláusulas “suelo” en el cobro de intereses,  sería deseable el que también fuese noticia que se considerasen ilegales las cláusulas abusivas de los contratos de franquicia, que éste, y muchos otros franquiciadores, recogen en sus contratos;  y lo que es más importante: que sus ofertas, su propuesta de negocio, sus cifras, se sustentasen en la realidad, ¡que es por eso por lo que se escoge una franquicia!, y que si no fuese así, respondiesen por ello, como sí sucede en el mundo anglosajón, los padres de la franquicia, donde cosas como las que nos han pasado, son impensables.

Para nosotros, como para muchos otros franquiciados, no hubo leyes que nos protegiesen, y sí en cambio, prácticas abusivas por parte de empresarios, que no merecen llamarse tales, pues la empresa es algo de largo aliento, algo que construye, no que destruye. 

Sólo dieciséis meses duró nuestra tienda en nuestras manos,  sólo por dieciséis meses logramos soportar el acoso y derribo por parte del franquiciador, al que estorbábamos, pues esa tienda, como la mayoría de las que abren, sobre todo si están bien ubicadas y son viables,  tenía el secreto plan a futuro de ser operada directamente por ellos, tal y como lo habían planificado y “sentenciado” desde el primer momento de nuestra relación comercial;  y es que, desde el primer día de apertura, en la misma medida en que nos íbamos empobreciendo, el franquiciador se enriquecía, todo un ejemplo de lo que en Derecho llaman enriquecimiento injusto.

Dieciséis meses perdiendo dinero, inyectando todos tus ahorros, dieciséis meses de trabajo desesperado al frente de tu tienda, 12 horas al día, 6 días a la semana y muchos domingos del año,  pero luchando sobre todo contra quien jamás pensaste que tenías que luchar: contra tu “socio”, el franquiciador.

Han pasado más de dos años desde que, forzados por el franquiciador, tuvimos que entregarles la tienda, sin posibilidades de aguantar ni un día más.  Desde aquella entrega, precedida de infructuosos y desesperados intentos de negociar con el franquiciador, hemos vivido atenazados por las deudas, con la familia separada,  al amparo y cobijo de padres y hermanos.  Entre tanto, ellos siguen operando nuestra tienda, aquella que en su primer año, en nuestras manos, se convirtió en la 2ª tienda en ventas en Madrid, y esto aún a pesar de los “palos en la rueda” que no dejaron de meternos desde las primeras semanas, cuando decidieron que querían operar la tienda directamente ¡cuanto antes!, es decir, acelerar nuestro derrumbe.

Tras ese derrumbe, esa aparente claudicación (en muchos franquiciados es absoluta, lo único que quieren es pasar página y olvidar la amarga experiencia) te sientes destrozado, con esa punzante sensación de fracaso, un fracaso que astutamente consiguen que muchos franquiciados sientan como de su única responsabilidad, otros, como nosotros, reconociendo que si bien has sido responsable del fracaso, el mismo estriba, única y exclusivamente, en haber escogido el mundo de la franquicia para emprender.  Te ves con deudas, sin un euro con qué iniciar un proceso de demanda, y ellos cuentan con eso, y con eso juegan, y por eso apuestan, por ello, aún cuando son muchos los casos, no consigues apenas información sobre esto. 

Tampoco olvidemos que tienen la posición de fuerza que el dinero les brinda.  La fuerza del dinero que ganan, en buena parte, a través de su estrategia, clara y unívoca de negocio: apropiarse por nada -como en nuestro caso-  o por sumas irrisorias, de la inversión y el trabajo de sus ex franquiciados, que afrontan los primeros meses de las tiendas, o negocios abiertos, sin duda los más duros de todos, y que al verse en la ruina y con deudas espantosas, aceptan cualquier propuesta de indemnización pírrica que, al menos, les ayude a cubrir las deudas más acuciantes.

Afortunadamente, conseguimos un equipo de abogadas que hicieron suyo el caso ¡y de qué manera! Así, ahora, abrigamos alguna esperanza, sin embargo tenemos nuestras importantes reservas, pues no hay legislación en España sobre la franquicia, algo inexplicable cuando es un sector tan importante en la generación del PIB del país. 

Hoy, celebrado ya el juicio, estamos a la espera de la sentencia, la familia sigue separada, el franquiciador sigue con nuestra tienda, sin habernos abonado nada por ella, ni un solo céntimo de euro, además, estamos afrontando los gastos de un juicio. 

Y, precisamente, en estos días de espera, de reflexión, de nervios, de algo de angustia, en los que para nosotros las cartas ya están echadas, te preguntas: ¿cuántas personas más estarán a punto de iniciar el camino de su ruina más absoluta? ¿Cuántas personas, que en medio de esta crisis se han quedado en la calle, o se sospechan en ella, que tienen una edad, unos ahorros o han cobrado una liquidación?.  Asusta pensarlo, porque sabemos que la franquicia está entre los “planes B” de muchos, de mucha gente valiosa, trabajadora y con ganas de salir adelante… y estas ganas, este empuje se ve truncado sin posibilidad alguna de solución, por más esfuerzos que hagas, cuanto te topas con quienes nosotros topamos.

Por ello, y lejos de por un afán de venganza (si quisiésemos venganza, otros hilos estaríamos moviendo) redactamos esta carta, y buscaremos algún medio que quiera publicarla, y por ello, también, hemos creado un Blog y cuentas en Twitter y Facebook, en un modesto intento de “advertir” a quienes podamos advertir.   Lamentablemente no serán tantos como quisiésemos.

Y es que a algunos le irá mucho peor que a otros,  por ejemplo, a aquellos que contraten con la franquicia con que nosotros contratamos, pues no llegaran a saber, hasta que sea demasiado tarde, lo que el propio administrador y creador de la franquicia reconoce ante un juez y por escrito –en un evidente y descomunal error estratégico que pretendía usar en su defensa– el que la vida media de las tiendas que franquician su marca es de 25,5 meses (y esto manipulando severamente los números, mediante ocultación y tergiversación de datos pues la vida media es mucho menor) cuando el retorno previsto para la inversión, según prometen, es de 24 meses.  Así entonces, el 50% de las tiendas que franquicien con esa marca, no recuperará jamás su inversión.

Llegó a mis oídos hace muy pocos días, el comentario de que en las escuelas de negocio ya advierten a los estudiantes sobre lo que el modelo de franquicia en España busca –absurdamente, desde mi punto de vista– abrir tiendas a través de franquiciados para luego quedárselas el franquiciador, un modus operandi que enseñará a muchos emprendedores una dolorosísima lección…

…toda una  lección sobre cómo arruinarse

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27 thoughts on “Toda una lección sobre cómo arruinarse (declaración de intenciones)

  1. Os entiendo perfectamente , he conocido esta franquicia y se perfectamente como funcionaba este empresario . Os deseo suerte …Y si eso no lo sabe mucha gente cuando a ellos les interesa tu tienda por las ventas , en cuanto pueden te anulan el contrato

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  2. Desde luego la vida no es justa, es un hecho, por eso intentar cambiar el mundo es lo que hace de nosotros seres humanos dignos, y no marionetas!
    Y eso habéis hecho, GRACIAS

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    1. Gracias a ti Juana, de corazón. Sin ti esto no habría sido posible, eres, además, la persona que inspiró el inicio de este blog.
      No es falsa modestia, pero no sé sí merecemos un comentario así, aunque desde luego sí que me gustaría mucho pensar que así fuese…

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  3. Mismo modelo de negocio empleado por otra franquicia española PUBLIPAN, al menos en VENEZUELA caso que nos ocurrio a nosotros y a TODOS los franquiciados de ella, se dedican a vender la franquicia con datos que enamoran y luego te das cuenta que es insostenible.. su negocio es vender las “zonas” y una vez el franquiciado no puede sostenerla la revenden, operacion de la cual ellos generan ingresos por comision… NUNCA ha sido interes de el MASTER en VENEZUELA ni el de ESPAÑA crear estabilidad a sus franquiciados y hacer crecer la empresa en conjunto algo que al final nos beneficiaria a todos

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    1. Perdona Alejandro el gran retraso en contestarte.

      Sé de lo que hablas, por desgracia. Conozco a otros franquiciados de esa marca, en otros países.

      Lamentablemente la franquicia en España está conceptuada, desde su inicio, muy mal. Te garantizo que un gran porcentaje de franquiciadores saben que te están “vendiendo” un fracaso, saben que vas a perder todo, porque manejan los números perfectamente, tienen los datos.

      Lo que no deja de asombrarme, y debo ser una persona o “idiota” o “muy buena” o con “demasiados principios” (esto último sí que reconozco que es verdad, por no renunciar a mis principios he perdido mucho dinero, por ejemplo) es que no se “corten un pelo” en venderte igualmente su mercancía envenenada.

      La falta de escrúpulos es alucinante, sin límites. Han visto un filón en esto, en la falta de regulación y en que con la crisis (mundial) mucha gente buscó y busca emprender y se lanzó y lanza a sus brazos.

      En el caso de Aïta, ahora por ejemplo, es más sangrante, porque una vez arruinaron a muchas personas, dieron a conocer su marca a través de ellas, y ahora es una marca medianamente reconocida y puede crecer sin seguir usándonos… nos usó, nos tiró y ahora le da lo mismo la mala prensa que pueda tener en el mundo de la franquicia. Ahora simplemente no va a franquiciar más.

      Impotencia, profunda impotencia.

      ” NUNCA ha sido interés de el MASTER en VENEZUELA ni el de ESPAÑA crear estabilidad a sus franquiciados y hacer crecer la empresa en conjunto algo que al final nos beneficiaria a todos”

      Eso que dices, es la pregunta de las “cuarenta mil lochas” y no dejé de hacérmela hasta hace más bien poco, al final de lo que se trata para ellos de es ganar-ganar-ganar ahora y ya:

      Ellos se preguntan: ¿Podríamos crecer con nuestros franquiciados?
      Ellos se responden: Sí, pero tendríamos que darles más margen de ganancia (por las vías que fuesen, no sólo hablo de ampliar el beneficio bruto, pueden hacerlo incrementando ventas -que saben cómo-, o recortando gastos -qué también- para aumentar el beneficio neto) y eso no “mola” el beneficio es todo para nosotros, porque sólo con mayor beneficio podemos cubrir nuestras ineficiencias, entre otras cosas, y en todo caso, la avaricia y la avidez es bestial, si pueden ganar 1000 no van a ganar 100 aunque sea a costa de quitarle el dinero a alguien, ese alguien es el franquiciado, por supuesto.
      Ellos vuelven a preguntarse: ¿Pero y si desaparecen nuestros franquiciados, cómo creceremos, qué consecuencias legales tendremos?

      y ellos se responden, nuevamente: EL mercado es bastante grande, hay mucha demanda, siempre caerá otro idiota. Cuando el mercado se seque podremos crecer por otras vías, ya estaremos posicionados, atenderemos el negocio desde la central, venderemos directamente… los consumidores nos buscarán, nos llamarán!
      En cuanto a las consecuencias legales!! JJAJAJAJAJJAJJAJAJ, piensan mientras se desternillan de la risa, ¿cuáles consecuencias? sí está todo recogido en el contrato, si el 80% del contrato se dedica a enumerar protecciones para el franquiciador en caso de problemas y la legislación ajjajajajajajja más jajajajjajajaja jajajjajajjaja, si el contrato de franquicia es atípico, no está regulado!!! y si en un contrato pone que alguien me va a vender a su madre, pues ajo y agua. ¿Qué pasa con la información precontractual que le doy al franquiciado, en base a la que decide franquiciar y escoge mi franquicia… JAJAJAJJAJJAJA esa sólo sirve para limpiarse la nariz

      Así que ya sabes, el gran negocio está en dos cosas: ser banquero o ser franquiciador sin escrúpulos. Ojo, que hablo del “gran negocio”, no de la “gran empresa” y ¡no veas la diferencia que hay!, al menos para mí.
      ¿Has visto? He tardado en responderte pero menuda respuesta más larga, lo siento.

      Un saludo desde este lado del charco.

      Susana

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  4. Todo negocio implica un riesgo, si no funciono su inversión , porque buscan culpables, en vez de hacer tantos problemas y enredos mejor pónganse a trabajar. Tomen en cuenta que solamente están gastando su tiempo en crear energía negativa que tarde o temprano se les regresa, por eso no salen de lo atorados que están , no sean mediocres, y ya denle la vuelta a la página , no busquen culpables donde no los hay.

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    1. Estimado Jorge,

      Con todo el respeto que me merece cualquier lector, debo decirle que evidentemente no ha usted leído en absoluto el blog. Me permito recomendarle, otra vez con todo mi respeto, que antes de hacer una opinión pública se informe usted algo mejor, sobre todo cuando se permite “acusar” a las víctimas de una “supuesta” estafa, como los culpables de la misma.

      No voy a borrar su comentario, pero mucho le agradecería que no vuelva a opinar en este blog, a menos que se haya informado usted un poco mejor a través de él, o a través de cualquier otro medio, si es que considera la información de este blog manipulada o tergiversada. Tiene usted a lo largo de varias publicaciones numerosos enlaces que le llevarán a ver experiencias iguales a la que yo relato.

      También, y ya casi para terminar, he de decirle que las pruebas que aquí se muestran han sido aceptadas por un juez, y obtuvimos una sentencia parcialmente estimatoria que no hemos perdido del todo, así que la Justicia en España ya ha reconocido que esto no es precisamente un negocio, ni de alto, ni de bajo riesgo, es otra cosa.

      Reciba un cordial saludo desde “este lado del charco”, o también puedo decir que desde la “madre patria”, uno de los nombres que suelen usar para mencionar a España desde donde usted me escribe.

      Atentamente,

      Susana Piñeiro T.

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  5. Buenas
    Me veo en una situación parecida a causa de otra franquicia. Tras un año de apertura todo han sido pérdidas y he gastado toso mis ahorros.
    Me gustaría contactar con vosotros, saber de qué abogados os llevaron el caso y si lograsteis obtener algo.
    A mi me gustaría demandarles, el problemas es que quizá no hay base jurídica para ganar algo.

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  6. Hola Susana,

    He estado leyendo tu blog. Donde yo vivo tenía cerca una tienda Aïta y he visto poco a poco como se ha ido desmoronando todo. Estoy buscando información sobre una franquicia pero quiero contrastar con la información que me da la marca, que siempre suele ser estupenda con la que realmente tienen sus franquiciados. Incorporando el nombre en el buscador me ha aparecido tu blog pero no encuentro información relativa a esta marca. ¿Podría preguntarte por ella en privado? No me importa decirtela por aquí pero como es de un sector totalmente al de Aïta, no quiero empezar un nuevo tema que no esté ligado con el tuyo.
    suerte en tu proceso.
    saludos,
    eugenia

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